• Nesting

La necesaria convergencia IT/OT en el sector industrial para avanzar en la digitalización

  • Internet of Things (IoT)
En el sector industrial aún queda mucho por recorrer en el camino de la digitalización. Muchas empresas, sobre todo las más pequeñas, no tienen las redes IT (Information Technology) y OT (Operational Technology) segregadas, si no que todos los equipos están conectados a una red única, que tiene salida directa a Internet. En otras, generalmente más grandes, la red del taller está separada de la red de oficina a través de un firewall, lo que permite controlar de una forma muy granular las comunicaciones entre ambos mundos.

4 retos de la migración de aplicaciones a Cloud

  • Fabricación avanzada
El viaje a la nube se presenta como un desafío para numerosas empresas. Sus enormes ventajas son evidentes: reducción de costes, acceso desde cualquier lugar y cualquier dispositivo conectado, escalabilidad inmediata e ilimitada, integración de lenguajes de programación… Ventajas que suponen un ahorro y una eficiencia tan enorme que es inevitable asumir que estamos ya en la era del software Cloud. La sustitución de la tecnología es imparable en los próximos años. Por ello, es clave hacerlo de forma segura, en plazos y sin interrupciones que ralenticen la operativa de una empresa. Encontrar partners adecuados para que el aterrizaje se haga de forma ágil es crucial para que la migración a Cloud sea un éxito.

‘Progressive Corners Beveling’: El algoritmo que revoluciona la forma de cortar chaflanes

  • Transformación Digital
Uno de los grandes obstáculos a los que se enfrenta la industria del metal es el corte de un chaflán o bisel en las esquinas. Tras meses trabajando en cómo salvar el bucle que se genera, hemos desarrollado el Progressive Corners Beveling (PCB), un algoritmo basado en un control dinámico de los 5 ejes, lo que implica que el cabezal se orienta progresivamente con el ángulo del chaflán siguiente. Es decir, ya no se mantiene perpendicular a la trayectoria del corte, como lo hace en la programación tangencial. Gracias a ello, se ahorran entre 15 mm y 30 mm de material por cada bucle. En consecuencia, no hay desperdicio de material, se gana tiempo y, por tanto, dinero.