• Anidado

Tecnología e Industria 4.0: responder al reto con el partner adecuado

  • Fabricación avanzada
La Industria 4.0 ha llenado numerosas páginas en los últimos tiempos, convirtiéndose en un vocablo habitual para las empresas de cualquier sector. De hecho, el potencial que supone para la mejora de la productividad es inmenso. Pero hay que recordar que ese concepto encierra decenas de tecnologías muy distintas, cada una con implicaciones y con resultados diferentes. Por eso, el reto para las empresas industriales es conocer en detalle sus capacidades y trazar un plan para transformar los procesos productivos paso a paso.

Cuando la automatización abre la puerta a la fabricación avanzada

  • Fabricación avanzada
Han hecho falta más de dos siglos desde que tuviera lugar la Primera Revolución Industrial para llegar a la Cuarta y poder hablar con propiedad de fabricación avanzada. Sí, esa que permite generar y aplicar conocimiento, experiencia y tecnología de última generación e innovaciones que ejercen como facilitadores en la creación de productos, procesos de producción o en servicios de alto valor añadido. Realmente no estamos descubriendo nada nuevo ahora, solo dándole una vuelta más de tuerca, dado que lo que se persigue, en última instancia, es incrementar la productividad de la empresa y, por ende, la competitividad en su mercado.

Cuando el todo suma más que las partes: integración de procesos de fabricación en empresas multilocalizadas

  • Fabricación avanzada
¿Quién no ha soñado alguna vez con convertir su negocio, independientemente del sector, en una empresa internacional multilocalizada, con una producción inteligente, conectada, eficiente y rentable? Ganar clientes y ser competitivos es la base sobre la que se sustenta cualquier negocio, pero a veces este binomio no resulta tan fácil de conseguir. A la multitud de factores que influyen en ello y que son intrínsecos a cada compañía y su mercado, se suman otros ajenos que abarcan desde las tendencias macroeconómicas, a aspectos regulatorios específicos de cada país o el propio comportamiento del consumidor. Todo ello puede repercutir en el funcionamiento de una organización de forma positiva o impactar en el sentido contrario.